CARTA DEL IMBUNCHE.
solo
melancólico
predestinado al olvido
por Cai Cai Vilú
mis ojos son diademas
pastillas azules
y polvo blanco
no siento
no pienso
no hablo
espero
solamente
el momento irreal
la catarsis
la invasión a la vena
el sístole profundo
el diástole perpetuo
inhalando la fantasía
de un mundo mejor
la hermandad
por unos mendrugos
la traición
por 30 monedas
los amigos se van
las sirenas me siguen
sus cantos son
anuncios de muerte
sus cadenas
son eslabón
de otras cadenas
aún más fuertes
afuera
las gentes
juegan a vivir en libertad
entran al centro comercial
cavan sus propias tumbas
consumen
un aire viciado
aquí en tanto
yo muero
y nadie puede verme
nadie quiere
nadie…
PARA SATISFACER A MIS DEMONIOS
les escribo todos los días
arrojo migajas sobre sus tumbas
para dejarles contentos
un plato de sopa
un vaso de vino tinto
un blog hay en su mausoleo
homenaje ciberespacial
de macumbas y gallináceas
de cuando en vez
puedo persignarme frente a sus altares
sin que nadie me vea
dejo mis zapatos en la acera
y avanzo purificado hasta sus mortajas
recitando las letanías
que ellos mismos dictaminan
eterno copista de la memoria
también instigo a otros incautos
a que dancen
extasiados en sus ritos
la verborrea orgásmica de
eros y de thanatos
se escucha el susurro:
R.B_D.Rk_R.Li…
algunos piensan tener sus musas
mientras el fuego les consume
la pluma y los teclados
el sol me mira
y ni aún entonces puedo
estar en paz
la armonía desaloja
las cuerdas de mi guitarra
su acorde difumina la amargura
críptica de su mensaje
disonancias que no paran de chirriar
en el estribo y yunque de la mortaja
son ellos los que nos señalan el camino
en su guija desquiciada
parafraseando los versos que llevará mi anuario
cómplices, somos sólo cómplices
de sus designios
bebiendo la teta de Calíope
como si fuera nuestra…
otros pasos cubrieron antes estas llanuras
y el fuego los besa al amanecer
siguen creyendo
ver la noche por vez primera
siguen creyendo
ver la noche
por vez primera…
LA MUERTE NOS SACA UN PESO DE ENCIMA
hay que aprender a esperarla en silencio
saborear su esencia liberadora
ese ámbar en la mirada
que nos señala el lugar
donde duermen los anhelos
las expectativas
son la cuna de todas las frustraciones
son ellas las que nos entristecen la existencia
me dijo aquel día una maestra…
muy pocas suelen cumplirse
la mayoría sucumben
en un tiesto de basura
las demás deambulan
como ánimas persistentes
poblando suspiros y pesadillas
no es el amor
ni la poesía
las que nos descomprimen el alma!!
ni el alcohol
ni la riqueza!!
es ella…
lúgubre o centelleante
es ella…
fatal y poderosa
final
definitiva
maravillosa
viene a saldar las cuentas
que traíamos
desde antes del
pecado original
el temor es sólo un pretexto
para hacer más
llevadera la espera
finalmente
lo único real
es la lápida
que nos separa del mundo.
EL DEMONIO ESTÁ EN EL CAPITAL
consume a los obreros
que avanzan con sus banderas
llena sus bolsillos de plástico y moneditas
las nuevas fichas de la pulpería
vierte sus consignas en la juguera
y prostituye a sus defensores
el pueblo avanza en la línea que se le traza
pan, para llenar sus barrigas
mientras el Imbunche se surte de mil manjares
trabajo, para embrutecerles todo el día
y darse la vida del oso en su palacio
justicia, para establecer sus propias normas
y pisotear sus enemigos
libertad, para seguir explotando sin medida
las anchas alamedas se abren
y pasa el circo con sus bengalas
para todo lo demás permanecen cerradas
arden las antorchas del descontento
y pronto el demonio llena los anaqueles
compra los sindicatos
instruye a sus mercenarios
o extermina a las cucarachas
entonces
la paz reina nuevamente
la paz romana…
la de los muertos
en su hermoso cementerio.
TEN TEN VILU
Primero fue el fuego
El agua, los metales luminosos
Antes de la piel
Antes del soplo
De la vendimia sangrienta
Mucho antes del tiempo
Cuando los años, siglos, milenios
Nada significaban
Ni el reloj, ni el mar
Ni los astronautas sacrificados
Tenían sentido alguno…
– Ten Ten Vilú – dijo el niño,
Apenas abiertos sus ojos
Por vez primera
Descubriendo el velo universal
Señalando el verbo
Danzando en su vorágine espiral
Y entonces comprendió el caos
Entonces, la muerte
Los llantos pútridos de sus hermanos
Predecesores del Karma y el Dharma
Horadando la obsidiana del infinito
Antes del coraje y el miedo
Inaugurando el vacío
y la esperanza.
ORÁCULOS DEL PASADO
La vida no está hecha de milagros
La muerte cierne sus sombras sobre ella
A veces puedes desasirte a veces no
Es una gran puta que te envuelve
Sus besos caen
Como guijarros en la blasfemia
Te duelen en el alma
O en esa extraña quietud
Que anuncia todas las tormentas
Algunos creen poder burlarla
Entregarle un billete oscuro
Comprando la inmortalidad
Rozan luego su pelvis
El vello púbico les humedece los labios
La danza del coito en la ciudad perdida
Jugueteando con la mercancía de los sueños
Ninguna fantasía se escapa a sus designios
Ni proféticas ni eróticas
La verdad es quizás,
En su crueldad,
Más sencilla e inaceptable:
Soliloquios binarios
Condenan a todos
A vagar por la muerte
Creyendo estar vivos.